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Desde su fundación en 1978 la galería Estampa centra su trabajo en la divulgación de artistas contemporáneos españoles y extranjeros de la Nueva Figuración. El proyecto de la galería abarca también la publicación de libros de artista de edición limitada.

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Jaime Aledo: El Tiempo vencido

Os esperamos el miércoles 21 de marzo de 2018 a partir de las 19 h.

El Tiempo vencido
Dos cuadros de Simon Vouet me producen un profundo desconcierto. Ambos son unas pasmosas alegorías pintadas en el segundo cuarto del siglo XVII en las que un anciano -el Tiempo- es derribado y humillado por unos niños alados -representaciones del Amor- y dos jóvenes -la Esperanza y la Belleza- en la primera de ellas, a las que se suman la Fama y la Riqueza en la segunda.



Simon Vouet, El Tiempo vencido, 1627. Óleo sobre lienzo, 107x142 cm. Museo Nacional del Prado, Madrid.


Simon Vouet, El Tiempo vencido, 1645. Óleo sobre lienzo, 187x142 cm. Musée du Berry, Bourges


El Amor, la Esperanza y la Fama están perfectamente caracterizados por los cupidos, una joven con un ancla y otra volando con dos trompetas; también el Tiempo con sus alas, guadaña y reloj de arena. Más problemáticas, en cambio, son la ¿Belleza?, una mujer semidesnuda con una lanza en uno de los cuadros, con una corona de flores en el otro, y la ¿Riqueza?, también alada, portando diversas joyas y derramando monedas de oro y plata.
Lo realmente disparatado es el significado del programa iconográfico, ¿en qué cabeza cabe que el Amor, la Esperanza, la Fama o ¡la Riqueza y la Belleza! venzan al Tiempo?, más bien sería lo contrario, ¿no?, sin duda el Tiempo acabará con todo. ¿Estamos ante una broma barroca?, las sonrisas de los personajes femeninos parecen indicarlo, ¿es, además, una venganza del arte frente a los estragos del tiempo?, bien pudiera ser pues, como sabemos, el arte, en su pugna con la vida, es capaz de hacer decir al lenguaje cosas insospechadas sobre el mundo, aún en contra de la experiencia más elemental, y esto es tan posible en el siglo XVII como ahora, en el XXI.
Esta circunstancia hace que sea tentador trabajar hoy sobre esas alegorías, pues aunque su sistema de significación esté periclitado, todavía es inteligible y quizás aún puedan “instruir deleitando”, como en el periodo barroco. Ahora bien, una mera copia de los cuadros no aportaría nada nuevo, por lo que parece necesaria una interpretación iconográfica que haga más claras y contundentes las propuestas originales.
Para realizar esa interpretación he optado por una síntesis crítica que cierre coherentemente el programa de los dos cuadros en uno solo, de ahí que me haya parecido conveniente eliminar a la Belleza y a la Riqueza, cuya naturaleza material las sitúa en un nivel distinto, amén de ser mucho más dudosa su iconografía. Por otro lado he decidido, en aras de la claridad, que cada uno de los personajes esté solo representado por su atributo más esencial (guadaña, trompeta, ancla y flecha). Con estas operaciones, tendríamos al Tiempo vencido por la Fama, la Esperanza y el Amor.



El Tiempo vencido, 2017, acrílico sobre lienzo, 146 x 205 cm.

Sorprendentemente, estos tres conceptos son una especie de versión profana de las tres virtudes teologales cristianas: Fe, Esperanza y Caridad por las que alcanzaremos la salvación eterna. Creer que podemos conquistar la Fama a través de nuestras obras, tener la Esperanza de llegar a poseer los bienes que deseamos y pretender que el Amor sea perdurable, serían sus réplicas. Si el triunfo de las virtudes cristianas es imposible de objetar -no se puede aducir ninguna razón contra aquello de lo que carecemos de experiencia-, ese empeño en que la Fama, la Esperanza y el Amor triunfen sobre el Tiempo se torna algo ridículo. La sustitución secular literal del pensamiento religioso, tan frecuente, no es creíble de ninguna manera. Así, este nuevo cuadro se convertiría en una ironía sobre esas creencias laicas que hemos recibido como incontestables, pero sin dejar de afirmarlas. Una proposición llena de lógica interna pero absurda, sin sentido: puro Arte Puro, vamos.
Jaime Aledo



S.T, 2017, acrílico sobre madera, 24 cm.



S.T, 2017, acrílico sobre lienzo, 50 x 72 cm.


S.T, 2017, acrílico sobre lienzo, 46 x 55 cm.


S.T, 2017, acrílico sobre lienzo, 18 x 24 cm.


S.T, 2017, acrílico sobre papel, 29 x 21 cm.



S.T, 2017, acrílico sobre papel, 29 x 21 cm.


S.T, 2017, acuarela sobre papel, 29 x 21 cm.


S.T, 2017, acuarela sobre papel, 29 x 21 cm.



S.T, 2017, lápices de colores sobre papel, 29 x 21 cm.



S.T, 2017, Tinta sobre papel, 29 x 21 cm.